Lesiones en rodillas.

Tratamiento con células madres.

Las lesiones en rodillas pueden dejar secuelas permamentes en las personas que las sufren, ya sean post terapia y post orpertorios, muchos pacientes llegan a Novastem luego de largo tiempo de sufrir estas afectaciones,  a través de nuestros tratamientos con células madres hemos logrados muchos casos de éxito que llevaan al paciente a mejorar su calidad de vida.

Si aún no solucionas las secuelas luego de haber sufrido una lesión en tus rodillas, en Novastem podemos ayudarte, agende una consulta con uno de nuestros especialistas.

Descripción anatómica y funcional de las rodillas

La articulación de la rodilla es una articulación biaxial y condílea, formada a su vez por dos articulaciones:

Anatómicamente, se pueden distinguir, dentro de la articulación y a grandes rasgos, varios componentes:

Participan la extremidad distal del fémur (cóndilos femorales y escotadura intercondílea), la rótula con su cara posterior y la meseta tibial donde se insertan los meniscos.

Dos meniscos (fibrocartílagos), el externo en forma de O y el interno en forma de C.

Por una parte, la cápsula articular, laxa, que abarca globalmente ambas articulaciones y que confiere cierta estabilidad a la rodilla cuando está en extensión completa (se relaja con la flexión de la rodilla) y, por otra parte, los ligamentos y alerones rotulianos:

Ligamentos laterales. El ligamento lateral o lateral externo (LLE) y el ligamento medial, o lateral interno (LLI) Condicionan estabilidad en el plano lateral. Limitan el movimiento de rotación externa de la rodilla.

Ligamentos cruzados. El ligamento cruzado anterior (LCA) se inserta en la porción anterior de la meseta tibial, por delante de las espinas tibiales y se dirige hacia atrás y afuera hasta la cara axial del cóndilo femoral externo. El ligamento cruzado posterior (LCP) se inserta en la porción posterior de la meseta tibial, por detrás de las espinas tibiales y se dirige hacia delante y adentro hasta el cóndilo femoral interno.

Alerones rotulianos. Uno externo y otro interno que van desde el borde externo e interno de la rótula a modo de cinturón, hasta las cóndilos femorales externo e interno, respectivamente.

Numerosos paquetes musculares intervienen tanto en la estabilidad de la rodilla como en la movilidad articular. Son los responsables de gran parte de la patología de la rodilla.

Por lo general, no comunican con la articulación y son asiento de importante y frecuente patología de la rodilla. Permiten el deslizamiento de estructuras que facilitan los movimientos de la rodilla. Destacan:

Bolsa entre el semimembranoso y el gemelo interno, que sí comunica con la articulación y puede dar lugar al conocido quiste de Baker.

Bolsa subcuadricipital que también comunica con la articulación, de fácil acceso, por lo que puede ser de utilidad para realizar artrocentesis e infiltraciones de la rodilla.

Bolsa prerrotuliana, por delante de la cara interna de la rótula.

Bolsas infrarrotulianas, la profunda por detrás del tendón rotuliano y la superficial, por delante de este y subcutánea.

Bolsa de la pata de ganso.

 Por último, no debe olvidarse el componente vasculonervioso. Cabe resaltar que los elementos más importantes son el nervio ciático común, que se bifurca en sus ramas terminales, y la vena y arteria poplíteas.

Síntomas de lesiones en rodillas

La ubicación e intensidad del dolor de rodilla puede variar según la causa del problema. Los signos y síntomas que a veces acompañan el dolor de rodilla son:

Posibles Causas de las lesiones en rodillas

El dolor de rodilla puede deberse a lesiones, problemas mecánicos y algunos tipos de artritis, entre otros problemas.

Lesiones

Una lesión en la rodilla puede afectar a cualquiera de los ligamentos, tendones o sacos llenos de líquido (bolsas sinoviales) que rodean la articulación de la rodilla, así como a los huesos, cartílagos y ligamentos que forman la articulación en sí. Algunas de las lesiones de rodilla más frecuentes son las siguientes:

La lesión del ligamento cruzado anterior es el desgarro de ese ligamento, que es uno de los cuatro ligamentos que conectan la tibia con el fémur. La lesión del ligamento cruzado anterior es particularmente frecuente en las personas que juegan al básquetbol, al fútbol o a otros deportes que requieren cambios repentinos de dirección.

Los huesos de la rodilla, incluso la rótula (patela) se pueden fracturar durante una caída o una colisión automovilística. Además, las personas cuyos huesos se han debilitado por la osteoporosis pueden, a veces, sufrir una fractura de rodilla simplemente por pisar mal.

El menisco es un cartílago gomoso y duro que actúa como amortiguador entre la tibia y el fémur. Si giras la rodilla en forma repentina mientras cargas peso sobre ella, puedes desgarrarte el menisco.

Algunas lesiones de rodilla producen inflamación en las bolsas sinoviales, que son los pequeños sacos de líquido que amortiguan la parte exterior de la articulación de la rodilla y permiten que los tendones y los ligamentos se deslicen suavemente sobre la articulación.

La tendinitis produce irritación e inflamación en uno o más tendones, que son los tejidos densos y fibrosos que unen los músculos a los huesos. Esta inflamación puede ocurrir cuando hay una lesión en el tendón rotuliano, que se extiende desde la rótula (patela) hasta la tibia y te permite patear, correr y saltar. Quienes corren, practican esquí, hacen ciclismo o deportes y actividades que implican saltar pueden padecer tendinitis rotuliana.

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Problemas mecánicos

Algunos ejemplos de problemas mecánicos que pueden provocar dolor de rodilla son los siguientes:

A veces denominada artrosis degenerativa, es el tipo más frecuente de artritis. Es una afección por desgaste que aparece cuando el cartílago de la rodilla se deteriora con el uso y la edad.

El tipo más debilitante de artritis es la artritis reumatoide, una afección autoinmunitaria que puede afectar a prácticamente cualquier articulación del cuerpo, incluso las rodillas. Aunque la artritis reumatoide es una enfermedad crónica, suele variar en intensidad e incluso puede aparecer y desaparecer.

Este tipo de artritis ocurre cuando se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación. Aunque la gota suele afectar al dedo gordo del pie, también puede aparecer en la rodilla.

La seudogota, afección que suele confundirse con la gota, se debe a la formación de cristales que contienen calcio en el líquido sinovial. Las rodillas son las articulaciones que se ven afectadas con más frecuencia por la seudogota.

A veces, la articulación de la rodilla se puede infectar, lo que provoca hinchazón, dolor y enrojecimiento. La artritis séptica a menudo aparece con fiebre y, por lo general, no hay traumatismo antes de la aparición del dolor. La artritis séptica rápidamente puede causar un daño general en el cartílago de la rodilla. Si tienes dolor de rodilla con cualquiera de los síntomas de artritis séptica, comunícate de inmediato con el médico.

Otros problemas

El síndrome de dolor patelofemoral es un término general que se refiere al dolor que surge entre la rótula y el fémur que se encuentra debajo. Es frecuente en atletas, en adultos jóvenes, especialmente en aquellos cuya rótula no se mantiene de forma adecuada en su surco, y en adultos mayores, que, por lo general, padecen la afección como resultado de artritis en la rótula.

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Factores de riesgo

Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de padecer problemas de rodilla, entre ellos:

Tener sobrepeso u obesidad aumenta la exigencia sobre las articulaciones de las rodillas, incluso durante actividades comunes, como caminar o subir y bajar escaleras. Además, aumenta el riesgo de osteoartritis, ya que acelera la ruptura del cartílago articular.

La falta de fuerza y flexibilidad puede aumentar el riesgo de lesiones en las rodillas. Los músculos fuertes ayudan a estabilizar y proteger las articulaciones y la flexibilidad muscular puede ayudar a lograr una amplitud completa de movimiento.

Algunos deportes suponen más exigencia a las rodillas que otros. El esquí alpino, con las botas de esquí rígidas y las potenciales caídas, los saltos y giros del básquetbol y el impacto repetido que absorben las rodillas cuando corres o trotas aumentan el riesgo de lesiones en las rodillas. Los trabajos que requieren esfuerzo reiterado en las rodillas, como la construcción o el cultivo, también pueden aumentar el riesgo.

Algunos deportes suponen más exigencia a las rodillas que otros. El esquí alpino, con las botas de esquí rígidas y las potenciales caídas, los saltos y giros del básquetbol y el impacto repetido que absorben las rodillas cuando corres o trotas aumentan el riesgo de lesiones en las rodillas. Los trabajos que requieren esfuerzo reiterado en las rodillas, como la construcción o el cultivo, también pueden aumentar el riesgo.

Haber tenido una lesión de rodilla anteriormente hace que sea más probable que te vuelvas a lesionar la rodilla.

Complicaciones

No todos los dolores de rodilla son graves. Pero algunas lesiones de rodilla y enfermedades, como la artrosis, pueden provocar más dolor, daños articulares y discapacidad si no se tratan. Y tener una lesión de rodilla —aunque sea de poca importancia— hace que sea más probable que sufras lesiones similares en el futuro.

Prevención

Si bien no siempre es posible prevenir el dolor de rodilla, las siguientes sugerencias pueden ayudar a prevenir lesiones y el deterioro de las articulaciones:

Mantén un peso saludable; es una de las mejores cosas que puedes hacer para las rodillas. Toda libra extra implica presión adicional sobre las articulaciones y aumenta el riesgo de lesiones y artrosis.

A fin de preparar los músculos para las exigencias del deporte, tómate tiempo para el acondicionamiento.

Asegúrate de usar la mejor técnica y los patrones de movimiento correctos en tu deporte o actividad. Pueden ser de utilidad las clases con un profesional.

La debilidad muscular es la principal causa de las lesiones de rodilla. Te beneficiarás de fortalecer los cuádriceps y músculos isquiotibiales, los músculos en la parte delantera y trasera de los muslos que ayudan a sostener las rodillas. El entrenamiento para mejorar el equilibrio y la estabilidad ayuda a que los músculos que rodean las rodillas trabajen juntos con más eficacia.

Y cómo los músculos tensos también pueden favorecer las lesiones, es importante estirarlos bien. Intenta incorporar ejercicios de flexibilidad en tu entrenamiento.

Haz ejercicio con inteligencia. Si tienes artrosis, dolor crónico de rodilla o lesiones recurrentes, tal vez necesites cambiar la forma en la que te ejercitas. Podrías nadar, hacer aquaeróbic u otra actividad de bajo impacto, al menos unos días a la semana. En ocasiones, limitar las actividades de alto impacto es suficiente para aliviar el dolor.

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Tratamiento

Los tratamientos varían según la causa exacta del dolor en la rodilla.

El médico puede recetarte algunos medicamentos para aliviar el dolor y para tratar las afecciones que te provoquen dolor en la rodilla, como la artritis reumatoide o la gota.

El médico puede recetarte algunos medicamentos para aliviar el dolor y para tratar las afecciones que te provoquen dolor en la rodilla, como la artritis reumatoide o la gota.

Fortalecer los músculos alrededor de la rodilla hará que esta sea más estable. El médico puede recomendar fisioterapia o distintos tipos de ejercicios de fortalecimiento según la afección específica que esté causándote dolor.

Si haces actividad física o practicas un deporte, es posible que necesites ejercicios para corregir los patrones de movimiento que pueden estar afectándote las rodillas y establecer una buena técnica durante el deporte o la actividad. Además, son importantes los ejercicios para mejorar la flexibilidad y el equilibrio.

Las plantillas ortopédicas, que a veces traen una cuña de un lado del talón, pueden ayudar a reducir la presión ejercida sobre el lado de la rodilla más afectado por la artrosis. Para determinadas afecciones, se pueden usar diferentes tipos de rodilleras para ayudar a proteger y estabilizar la articulación de la rodilla.

En algunos casos, el médico podría sugerirte que te inyectes medicamentos u otras sustancias directamente en la articulación. Entre los ejemplos, se incluyen:

Corticoesteroides. Inyectarte un medicamento corticosteroide en la rodilla puede ayudar a reducir los síntomas de un brote de artritis y a aliviar el dolor por unos meses. Sin embargo, estas inyecciones no son eficaces en todos los casos.

Ácido hialurónico. El ácido hialurónico, un líquido espeso similar al que lubrica las articulaciones naturalmente, se puede inyectar en la rodilla para mejorar la movilidad y aliviar el dolor. Si bien los estudios han arrojado diversos resultados acerca de la eficacia de este tratamiento, el alivio que proporciona una inyección o una serie de inyecciones puede llegar a durar hasta seis meses.

Plasma rico en plaquetas (PRP). El plasma rico en plaquetas contiene una concentración de muchos factores de crecimiento que reducen la inflamación y favorecen la cicatrización. Algunos estudios han demostrado que el plasma rico en plaquetas puede beneficiar a determinadas personas con osteoartritis, pero se necesitan más estudios.

Si tienes una lesión que tal vez requiera cirugía, no suele ser necesario que te operen de inmediato. Antes de tomar una decisión, considera las ventajas y desventajas tanto de la rehabilitación no quirúrgica como de la reconstrucción quirúrgica, teniendo en cuenta qué es lo más importante para ti. Si eliges la cirugía, las opciones incluyen:

Cirugía artroscópica. Dependiendo de la lesión, es posible que el médico pueda examinar y reparar el daño de la articulación con una cámara de fibra óptica y herramientas largas y delgadas que se insertan a través de unas pequeñas incisiones alrededor de la rodilla. La artroscopia puede utilizarse para extirpar cuerpos sueltos de la articulación de la rodilla, para extraer o reparar cartílago dañado (en especial si bloquea la rodilla) y para reconstruir ligamentos desgarrados.

Cirugía de reemplazo parcial de rodilla. En este procedimiento, el cirujano reemplaza solo la parte más dañada de la rodilla con partes de metal y plástico. La cirugía en general puede llevarse a cabo a través de pequeñas incisiones, por lo que es probable que te cures más rápido que con una cirugía para reemplazar la rodilla entera.

Reemplazo total de rodilla. En este procedimiento, el cirujano corta el hueso dañado y el cartílago del fémur, la tibia y la rótula, y los reemplaza con una articulación artificial fabricada con aleación de metal, plásticos de primera calidad y polímeros.

Osteotomía. Este procedimiento implica extraer hueso del fémur o de la tibia para una mejor alineación de la rodilla y aliviar el dolor causado por la artritis. Esta cirugía puede ayudarte a retrasar o evitar una cirugía de reemplazo total de rodilla.

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Beneficios de Usar tratamiento de células madres para Lesiones de Rodilla

Las células madre promueven la autocuración del cartílago de la articulación de la rodilla. En la osteoartrosis de la rodilla va ocurriendo un cambio gradual en el sistema inmunológico, el cartílago se daña, la estructura ósea se remodela y se desarrolla una inflamación crónica de la sinovia.

Se ha demostrado que las células madre mesenquimales regulan la respuesta del sistema inmunológico, inhiben la inflamación, estimulan el crecimiento de los vasos sanguíneos, reparan el tejido y estimulan la auto regeneración del cartílago.

Las células madre y el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se recolectan fácilmente del paciente a tratar, lo que garantiza que no habrá rechazo.

Una terapia de trasplante con células madre puede beneficiar a los pacientes con lesiones de rodilla de varias maneras:  mejorando el rango de movimiento, reduciendo la inflamación y rigidez, y posiblemente retrasando o eliminando la necesidad de cirugía. Buscamos que los pacientes puedan seguir realizando esas actividades que tanto disfrutan.

¿Cómo lo hacemos en Novastem?

A lo largo de los años, se han realizado numerosos intentos para descubrir opciones de tratamiento médico y no médico para esta afección. En algunos casos, los tratamientos médicos han conducido a una mayor supervivencia y mejor calidad de vida, además de surgir opciones hacia terapéuticas no médicas. 

El objetivo de Novastem con nuestros tratamientos es revertir la falta de funcionalidad, eliminando el dolor y permitiéndote disfrutar al 100% de las actividades diarias y de la vida nuevamente.

En Novastem tenemos Los más estrictos protocolos de aceptación para tratar un paciente se realizan estudios de laboratorio antes de cada terapia, utilizamos para lesiones de las articulaciones inyección de Células madre mesenquimales derivadas de la médula ósea con plasma rico en plaquetas o PRP, el Tratamiento es guiado por ultrasonido y/o fluoroscopio de un solo día con o sin anestesia de aplicación directa en el área a tratar.

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